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Le quitaron la bola a "Bebé" y el juego a Salinas

Writer: Juan G. Colón Rivera
Juan G. Colón Rivera
Aug 4, 2025
3 min read

Por: Juan G. Colón Rivera


La noche del domingo pudo haber sido una de júbilo para la fanaticada salinense. Estábamos a catorce outs de colocarnos a ley de uno para llegar a la ansiada final nacional. El veterano Mario “Bebé” Santiago estaba tirando una joya monticular. Durante 4.1 entradas maniató por completo a los Leones de Patillas, permitiendo apenas un imparable y el marcador 4-0 a favor de los Peces. Todo apuntaba a una noche mágica hasta que llegó la pesadilla de la quinta entrada.


El dirigente Jaime Muñoz tomó una decisión que muchos en la grada, y sin duda en la cueva salinense, aún no entienden: sacó del montículo a Bebé tras un bolazo, con apenas un out en la entrada y sin dar señales de fatiga. A mi entender en vez de retirarlo del montículo, era el momento de hablarle, de mirarlo a los ojos y decirle: “Dame esos dos outs, aquí está tu gente apoyándote ellos y yo confiamos en ti”. Pero no fue así. Lo bajó de la loma, y lo peor: trajo a un relevo que no estaba listo para ese momento.


¿El resultado? Patillas aprovechó el desconcierto y el descontrol de nuestros relevistas para anotar cinco carreras con apenas un hit. ¡Cinco carreras! Regaladas, con boletos, bolazos y malas decisiones. Nos quitaron el partido de las manos, nos borraron una ventaja de cuatro carreras, y nos colocaron contra la pared. Terminamos perdiendo 6-4 un juego que teníamos completamente dominado.


La frustración de la fanaticada es palpable. No se trata de buscar culpables por buscar. Se trata de reconocer que, en una serie tan cerrada, cada decisión pesa. Y el domingo, la dirección del equipo falló. Teníamos alternativas. Oscar González, quien ha sido uno de los brazos más confiables en este carnaval, estaba disponible. Si la decisión era retirar a Mario ¿Por qué no darle esa entrada a él? o ¿Por qué no traer a Jean Ramos, quien ha demostrado tener el temple para lanzar en los momentos grandes?


A pesar de este golpe duro, hay luces que siguen alumbrando. Los colegiales Joek Rivera y Víctor Cartagena han estado encendidos. Joek, en lo que va del “Final Four”, ha conectado 11 imparables en 23 turnos, incluyendo dos cuadrangulares. Ayer volvió a batear sólido, aunque sin suerte. Su consistencia es admirable. Por su parte, Víctor Cartagena ha respondido en grande: 6 hits en 15 turnos, también con dos bambinazos (uno de ellos conectado en el partido de ayer) demostrando que el futuro del béisbol salinense está en buenas manos.

Este tipo de derrotas calan hondo. No por el marcador, sino por la manera. Salinas tiene un equipo con corazón, con talento y con hambre de campeonato. Pero para lograrlo, hay que saber cuándo jugársela con los que han demostrado que pueden. Y Bebé estaba haciendo exactamente eso: dominando.


Aún no estamos fuera. La serie está 3-2 y regresamos a casa. Si algo ha demostrado este equipo es que sabe levantarse. Pero hay que aprender de los errores. Porque en el béisbol, como en la vida, los detalles definen destinos.

El partido 6 está pautado para jugarse este viernes, 8 de agosto de 2025. Se rumora que pudiera celebrarse en un parque neutral. En mi opinión, ese juego debe jugarse en el Estadio Manuel González de Salinas. Esa es nuestra casa, y nuestra fanaticada merece vernos defenderla. De ser necesario un séptimo y decisivo partido, entonces sí, que se mueva a terreno neutral. Pero este viernes, con la serie semifinal en juego, los Peces deben nadar en sus aguas.


Aún no hay lanzador señalado por parte de los Peces Voladores. Edgar Morales, quien ha sido nuestro brazo estelar, sufrió una lesión y no se sabe si estará listo para ese día. Desde ya, mis mejores vibras y deseos de pronta recuperación para Gardy Morales.

¡Nos vemos en el parque!

 

 

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