La final que todos soñaban
- Luis Manuel Rivera Vázquez

- Jul 18
- 2 min read
La historia también juega. Sudamérica domina 8-3 las finales mundialistas ante selecciones europeas. Este domingo, Argentina y España escribirán un nuevo capítulo.
El fútbol tiene memoria. También tiene la capacidad de regalarnos historias que parecen escritas por el destino. Este domingo volveremos a vivir una final de la Copa del Mundo con Lionel Messi y la selección de Argentina, ese grupo que, como ha dicho el propio capitán albiceleste, nunca ha dejado de creer y siempre aspira a más.

Del otro lado estará una selección de España que, aunque quizás no cuenta con la misma cantidad de figuras individuales que otras potencias como Francia, representa el verdadero significado de un equipo. Su juego colectivo, la profundidad de su plantilla, las variantes desde el banquillo y la fluidez con la que mueve el balón convierten a La Roja en un rival extremadamente difícil de superar.
Todo apunta a que esta final podría convertirse en una de las más vistas en la historia de las Copas del Mundo. Los ingredientes están sobre la mesa: de un lado, una Argentina que ha marcado una era durante los últimos años, liderada por quien muchos consideran el mejor futbolista de todos los tiempos. Del otro, una España que busca conquistar su segunda estrella mundialista y que llega como la vigente campeona de la Eurocopa, consolidándose como uno de los grandes referentes del fútbol europeo.

Este Mundial ha estado a la altura de las expectativas. Ha dejado partidos memorables, goles de gran calidad y emociones que solo el torneo más importante del fútbol puede ofrecer. Además, nos brinda la posibilidad de ver a Lionel Messi disputar otra final con la oportunidad de añadir una nueva estrella a la camiseta albiceleste.
Y es imposible no hablar de Messi. A sus 39 años continúa siendo el principal candidato a conquistar la Bota de Oro del torneo, con ocho goles y cuatro asistencias. Además, lidera la Copa del Mundo en regates completados, demostrando que el paso del tiempo no ha disminuido su capacidad para marcar diferencias. Los números respaldan lo que millones de aficionados siguen viendo sobre el terreno de juego: el "GOAT" continúa siendo el líder futbolístico y emocional de Argentina.
Más allá del resultado que se produzca este domingo en el MetLife Stadium de Nueva York, esta es una final que muchos aficionados soñaban. Existe un contexto especial alrededor de Lionel Messi y España por todo lo que construyó durante su histórica etapa con el Barcelona, club donde se convirtió en leyenda y dejó una huella imborrable. Enfrentarse ahora a una nueva generación de futbolistas españoles añade un componente emocional que hace este partido aún más especial.
Argentina buscará seguir ampliando su legado y defender el título mundial. España, por su parte, intentará volver a lo más alto del fútbol y conquistar su segunda Copa del Mundo. Dos estilos, dos generaciones y dos selecciones que llegan por méritos propios al partido más importante del torneo.
Al final, gane quien gane, el verdadero vencedor será el fútbol. Si eres aficionado de Argentina, de España, de Messi, del Barcelona o simplemente un amante de este deporte, este domingo tienes una cita imperdible. Disfrútala, porque finales como esta no se viven todos los años.
Que viva el fútbol.












